Capítulo 19 Pocas horas

Diego tiene los ojos desorbitados y la boca abierta por el pánico. Le tiemblan tanto las manos que apenas puede sostener el arma, pero aun así alza el brazo y aprieta el gatillo.

Tres disparos ensordecedores retumban en la habitación y rompen la pared del fondo. Las balas atraviesan la figura de ...

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