Capítulo 29 La hora de las cuentas

En el salón, los primeros rayos del amanecer filtran una luz pálida y fría a través del gran ventanal.

Anna se levanta temprano, impulsada por la impaciencia de presenciar cada detalle del colapso de Diego. Al bajar al comedor, encuentra a Maximilian ya instalado a la mesa, disfrutando de un café...

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