Capítulo 32 El velo de los Santori

La frase cae sobre la estancia como una sentencia helada.

Ya no hay espacio para la duda. La frialdad implacable con la que actuó no responde a un arranque de locura espontáneo, sino a la seguridad absoluta de quien se sabe protegida por un poder superior e inalcanzable.

—Eso lo confirma —sentenc...

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