Capítulo 29 ALCANZADA POR LA DIÓCESIS

Cuando el clímax los alcanzó, un gemido compartido retumbó en la estancia de madera y piedra, sellando un pacto silencioso en la penumbra. Rendida sobre el pecho desnudo del ejecutivo, Priscila escuchó el latido acompasado de Rodrigo mientras sus dedos entrelazados descansaban sobre la alfombra.

—Y...

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