Capítulo 46 46

Cande

Dios míos.

¿Qué estaba pasando?

¿Esto era real?

Encima ese otro chico estaba ahí, parado. Casi que podía sentir su mirada sobre nosotros.

No sabía cómo reaccionar a lo que estaba pasando. Por un lado, quería corresponderle a Sebastian, pero por el otro, me asustaba tanto que quería darle un e...

Inicia sesión y continúa leyendo