Capítulo 35 35. manos ensangrentadas

Después de haber tenido una vez más sexo con Antonio, Bianca lo ve terminar de vestirse con ropa casual y eso le extraño ya que él siempre solía usar trajes.

—Voy a estar en mi despacho, no hagas travesuras.

Bianca parpadea varias veces al verlo salir de la recámara, si iba a estar en su despacho si...

Inicia sesión y continúa leyendo