Capítulo 37 37. te digo la verdad

Vittorio endereza su saco para luego tomar asiento mostrándose completamente tranquilo ante el tema.

—La chica no es importante, lo único que me parece extraño es que le dispararas a dos de mis empleados solo por el simple hecho de que golpearan a esa puta.

Esa palabra tan ofensiva sí que cabreo a A...

Inicia sesión y continúa leyendo