Capítulo 43 Capitulo 42:

Dante Vivaldi

Frunzo el ceño mientras apoyo un antebrazo en la encimera de la cocina. Sostengo una taza de café humeante entre mis manos y le doy sorbos constantes, intentando ordenar mis pensamientos.

Darla camina de un lado a otro, inquieta, pero mi mente solo puede concentrarse en una cosa: las g...

Inicia sesión y continúa leyendo