Capítulo 29

No debería haber dicho nada. Debería haber mantenido mi torpe boca cerrada y haber disfrutado del día. Pero lo había disfrutado demasiado. Tanto que lo corté de raíz antes de dejarme llevar. La había herido, y podía sentirla sangrar, su sonrisa casi desaparecida mientras cubría las bandejas de pintu...

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