Sexo con mi esposa 008

Contuve la respiración por un momento. Aquí. Aquí había una línea que definitivamente no debía cruzar. Aparte de dos breves abrazos, no nos habíamos tocado físicamente. Aunque había imaginado mis manos en su cuerpo, no había sucedido, y sabía, en el fondo, que no debía suceder.

—Supongo que podría ...

Inicia sesión y continúa leyendo