Rompecabezas sin solución

La voz distante de Caro resonaba en mis oídos, llena de emoción.

—Mira, está abriendo los ojos —exclamó.

Mientras parpadeaba lentamente, el mundo a mi alrededor se bañaba en blanco, una extensión de serenidad que se extendía ante mí como un cielo infinito.

Gradualmente, me di cuenta de la presenc...

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