Ciento veintitrés

El retiro había durado solo dos días. Dos días fuera de casa, lejos de Jacob, y sentía que finalmente podía respirar. Por un momento, me permití creer que el aire no cambiaría una vez que regresara, que tal vez, solo tal vez, las cosas volverían a la rutina sin consecuencias.

Pero Jacob notaba todo...

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