Dieciséis

El sol ya se colaba por las persianas cuando mi teléfono vibró en la mesita de noche.

Jacob: ¡No lo olvides! Barbacoa en casa del tío Ray hoy. 4 PM. Ponte algo lindo, te recojo.

Miré la pantalla durante unos segundos, con la almohada aún cubriendo la mitad de mi cara. Por supuesto que lo hab...

Inicia sesión y continúa leyendo