Setenta y uno

Estar en la cama durante tres largos días, comiendo mierda y bebiendo demasiado vino me había enfermado.

La náusea apareció de la nada. Fue repentina e inesperada. Un momento estaba revisando mis apuntes, tratando de obligarme a concentrarme, y al siguiente, mi estómago se retorcía como si hubiera ...

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