Capítulo 31 CAPÍTULO 30

Mientras al otro lado de la ciudad los hombres de Max frustraban el ataque contra Juana, Renata seguía sentada en una sala de juntas ajena, sonriéndole a un cliente insoportable.

La reunión iba bien, mejor de lo que esperaba. Ronald desglosaba el plan de recuperación con esa precisión suya de reloj...

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