Capítulo 71 CAPÍTULO 70

Esa noche, sola en casa, Renata no pegó el ojo.

Pero no fue como las otras noches. No fue solo angustia. Fue algo nuevo, raro, partido en dos. Se pasó las horas con la mano sobre el vientre, mirando una y otra vez la imagen del ultrasonido en el teléfono, ese latido diminuto que ya era lo más i...

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