Capítulo 12 Sustos

—Hmm —le di un codazo a mi opresor, zafándome por fin. Escuché un quejido, cuando giré era Damián. —¡Damián!

—Tienes mucha fuerza, Angie. —dice, reincorporándose.

—¿Que...? Me asustaste. —llevé mi mano al pecho, mi corazón estaba acelerado. —¿Por qué me agarras así?

—Tranquila, solo estaba bromeando...

Inicia sesión y continúa leyendo