Capítulo 30 Alas

—Porque... no lo sé.

Gabriel se acercó a mi, su cercanía me hizo sentir un poco nerviosa. Bajo la luz de la luna se veía un poco espeluznante. Si no lo conociera diría que es un psicopata rondando las casas ajenas.

—¿Que hacías cerca de la casa a esta hora, Gabriel? —pregunté seria.

—¿Me creerías si...

Inicia sesión y continúa leyendo