Capítulo 62 Domingo

Seguía acostada en mi cama; el día de hoy no quería salir ni a la esquina.

—¡Audrey!—dice Kelse entrando a mi habitación; Sip, otra vez sin tocar. ¡Que modales los de esta niña Por Dios!

—¡Kelsey, ¿no sabes tocar!?—Espeté encarandola.

No me gusta discutir con mi hermana, pero aveces me pongo histéri...

Inicia sesión y continúa leyendo