Capítulo 32 Azul

La casa azul

No pude apartar la mirada de la fotografía.

La imagen seguía en la pantalla de mi teléfono, iluminando mi rostro en medio de aquella habitación del hospital.

La casa azul.

Mi madre.

El hombre que, según Emily, era el verdadero heredero.

Y una frase que todavía resonaba en mi cabeza.

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