Capítulo 40 Siempre

Para siempre

El disparo resonó por toda la fábrica.

Durante un segundo, nadie se movió.

El sonido pareció quedar suspendido en el aire, como si el tiempo hubiera decidido detenerse justo en ese instante.

—¡Ileana! —gritó Edward.

Sentí que alguien me empujaba.

Caí al suelo junto con Carla.

—¡Mami!...

Inicia sesión y continúa leyendo