Capítulo 3 La boda de Alex y Lina- parte 3

—¿Sabías que me vistieron dos mujeres como si fuese una duquesa? —le cuenta divertida.

—Sí; algo me contaron —asiente el padre riendo.

—¿Sabes lo que sigue? —Lo mira entornando los ojos.

—No voy a decirte nada —Se ataja antes que le pregunte alguna cosa más.

—Por favor, papá —Él niega con la cabeza—. Primero el vestido, luego la limusina de los años 60 y ahora el crucero. ¿Qué sigue? Por favor, me muero de curiosidad. Ni siquiera me dejan ver cómo van a estar vestidas mis damas de honor —le lloriquea.

—Lo siento, hija. Mis labios están sellados. Y sabes muy bien que ni torturándome vas a lograr que diga una sola palabra —le recuerda que, como ex-militar está bien entrenado.

—Otro más en mi contra —murmura para sí, pero el padre la escucha y se ríe por sus ocurrencias.

—Es un gran hombre —habla, ella lo mira para comprender a que se refiere—. Desde el primer día que lo llevaste a casa, aunque estaba lastimado —Lina agacha la mirada un segundo tratando de no recordar ese día—, me di cuenta que era un buen hombre y que te iba a hacer feliz, tanto a ti, como a mi nietita y me lo demostró con cada día que pasó a tu lado y con cada acto que tuvo para con ustedes. Como arriesgó su vida por Aye y luego por ti, mas de una vez, sin tener un entrenamiento previo. No le importó no saber en donde se metía, solo se metió y las salvó. Luchó como un guerrero contra las personas que las dañaron y las protegió con todo el arsenal que disponía y dispone. Las protegió como más sabe, peleando a puño y con amor —Una lágrima cae de su mejilla—. Jamás me sentí tan seguro en dejarte en manos de otra persona. Pero sé bien que puedo dejarte en sus manos. El día que yo parta…

—Papá —musita Lina.

—Escucha, por favor —Ella asiente conteniendo las lágrimas—. El día que yo parta, voy a partir tranquilo, sabiendo que mis mujeres van a estar en buenas manos. Porque sé que también va cuidar de mi Gloria. Sabes que no soy bueno confiando en las personas, pero en él, en Alex, yo confío —uspira y limpia sus lágrimas—. Y hoy voy a demostrar la confianza que le tengo al entregarte —Lina se lanza hacia él y lo envuelve en un abrazo de oso dejando libre sus lágrimas. Ella también confía en Alex y sabe que va a cuidar de ellas como ha hecho hasta el momento—. Hey, no llores que se te va a desparramar esa cosa que tienes en la cara.

Ella se ríe por la forma de hablar de su padre, se separa y él le tiende un pañuelo, lo toma y se limpia con cuidado para no embadurnarlo su rostro.

—Gracias, papá —Él asiente y estira su brazo.

—Es hora de irnos —le avisa estirando su brazo, ella asiente, se gira a tomar su ramo que consistía en orquídeas azules, acepta el brazo de su padre, luego toma aire, llenando sus pulmones tanto de oxígeno, como de valor y salen de la habitación con destino al gran salón, donde se unirá en matrimonio con “ojitos de hotel” el alemán más arrogante y egocéntrico que haya conocido en su vida.

Al llegar a las dobles puertas del gran salón, toma más fuerte el agarre de su padre, la mujer de más valor que pudiera existir, tenía miedo al casamiento, era algo de no creer. Su padre siente el agarre y palmea su mano trasmitiéndole fuerzas. En cuanto las puertas comienzan a abrirse las cuerdas de una guitarra comienza a hacerse presente. A ella le toma varios segundos darse cuenta que canción era la que entonaba esa guitarra. Se trataba de Jason Mraz con su canción I'm yours. Pero era un acústico en vivo, no era un CD que se escuchaba en los altavoces del lugar. Pero tampoco era Jason Mraz cantando y tocando la guitarra, sino el alemán arrogante y egocéntrico. Su “ojitos de hotel” estaba dando vida a esa canción y también le estaba dando otro significado. Alex comienza a acercarse a ella, mientras cantaba. Vestido con un traje gris claro, una camisa rosa bebé, la corbata gris al igual que el traje y con un shapó del mismo tono que el traje, cargando la guitarra. Lina no tenía ojos para nadie más, solo para semejante hombre que se acercaba a ella entonando armónicamente I'm yours.

Well, you done done me 

And you bet I felt it

I tried to be chill but your so hot that I melted 

I fell right through the cracks

Now I'm trying to get back (Bien, tú me la hiciste, y puedes apostar a que lo sentí, traté de estar tranquilo, pero eres tan sexy que me derrito. Me caí directo entre las grietas y ahora estoy tratando de volver.)

Before the cool done run out 

I'll be givin it my best test 

And nothin's gonna stop me but divine intervention 

I reckon it's again my turn to win some or learn some. (Antes de que lo bueno se agote, voy a dar lo mejor de mí, y nada va a detenerme salvo una intervención divina. Creo que otra vez es mi oportunidad de ganar o de aprender algo.)

But I won't hesitate no more

No more, it cannot wait I'm yours (Pero no voy a dudar más, nunca más, esto no puede esperar, soy tuyo.)

And it's our God forsaken right to be loved, loved… (Bien, abre tu mente y mira de la misma forma que yo, amplía tus horizontes y maldición, eres libre. Mira dentro de tu corazón y encontrarás amor, amor, amor. Escucha la música que en este momento la gente baila y canta, somos simplemente una gran familia, y es nuestro puñetero derecho ser amados, amados…) —cada paso que daba se acercaba a una Lina temblorosa que agarraba más fuerte a su padre ante la imponente presencia de Alex.

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