Capítulo 40 Capítulo 30

Al llegar, encuentra al chico moviendo sus dedos rápidamente sobre el teclado de la computadora y el ceño muy pronunciado en su frente. Correa la siente llegar y se gira a mirarla, automáticamente al joven se le forma una sonrisa.

—¡Hola, preciosa! —le saluda guiñándole un ojo.

—¿Cómo estas, guapo...

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