Penny Walter

Mis ojos se abrieron de par en par cuando vi la hora en el reloj al lado de mí. Ya estaba tarde para el trabajo.

—¡Mierda!

Agarré mi teléfono y de inmediato me di cuenta de que era viernes. No trabajaba los viernes.

Me giré hacia el otro lado de la cama. Estaba vacío. ¿Dónde está Gideon?

Debía h...

Inicia sesión y continúa leyendo