Capítulo 58 Capítulo: Dar a luz, sola

Los ojos de Vittorio se volvieron feroces.

Durante unos segundos permaneció inmóvil, sentado sobre la cama, intentando comprender las imágenes que aparecían en su mente.

Llevó una mano hasta su cabeza.

Un dolor agudo le atravesó las sienes.

—Ah…

Cerró los ojos con fuerza.

Había algo.

Un recuerdo.

So...

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