Capítulo 16 16

Me gustaba dormir… sí que me encantaba. Luego de un día agotador, no había mejor sensación que recostarse en la cama y sentir desvanecerse la pesadez en el cuerpo. Era liberador y tan placentero como un orgasmo, pero, al igual que este, podía escurrirse de entre las manos si algo llegaba a interrump...

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