Capítulo 32 32

Cuatro días bastaron para tener en mis manos la última dirección registrada de la persona a quien buscaba; cuatro días, ¿Quién lo diría? Llevaba años preguntándome qué había sido de ella, la mujer que me dio la vida, y siempre estuvo ahí la oportunidad de saberlo y, aun así, lo único que rondaba por...

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