Capítulo 40 40

Me encontraba sentada junto a la piscina con una carpeta abierta sobre mi regazo, un bolígrafo en una mano, y una copa con un delicioso coctel en la otra. La mañana estaba relativamente cálida, pero la brisa era fresca y el silencio reinaba en aquel espacio, hasta que de pronto se vio interrumpido p...

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