Capítulo 148 Hacer el amor

La sensación húmeda y cálida que cayó sobre mí me recordó, por un breve momento, la sensación de estar en los brazos de mi madre. Gradualmente, mis pensamientos se aclararon. Abrí los ojos lentamente, y lo que apareció ante mí fue un majestuoso lobo gigante plateado. Sus ojos dorados me miraban, com...

Inicia sesión y continúa leyendo