Capítulo 23 Oh, no pares

—¡Busquen por todas partes! ¡No dejen que se escape ni un solo hombre lobo!

El líder rugió, su capa negra girando a su alrededor. Las linternas de los soldados, sostenidas en alto, parecían dragones reptando a través de la oscuridad del castillo, acercándose a la habitación del maestro.

—¡No te qu...

Inicia sesión y continúa leyendo