Capítulo 130

Lo primero que noté al abrir los ojos fue el silencio. Un silencio raro, demasiado tranquilo. Y tampoco sentí la presencia de Lucien; normalmente se me pegaba como un pulpo viviente, abrazándome por todos lados. Pero esta vez, nada. Ni rastro de su pegajosidad.

Solté un quejido suave mientras lleva...

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