Capítulo 58

La mañana se me pasó volando, y me llegó una invitación para asistir al arbitraje que había pedido Alexander. Estaba decidiendo qué ponerme, con la ayuda de Kathleen, que estaba tirada en mi cama comiendo cacahuates.

"Entonces," comenzó ella con tono casual, pero con ese dejo de preocupación. "¿Tú ...

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