Capítulo 60

El camino de regreso a los aposentos se extendía bajo un cielo tapado de nubes grises—de esas que amagan con explotar pero nunca lo hacen. Los cascos de mi yegua marcaban un ritmo constante. No voy a mentir, ver la cara de Alexander al quedarse mudo con lo que le dije... fue como una brisa fresca pa...

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