Capítulo 77

El bosque por la noche jamás era callado—debería estarse escuchando el crujido de las hojas, chillidos de aves y chirridos de grillos. Pero ahora estaba raro, demasiado silencioso. Algo no cuadraba y mi instinto me gritaba que tuviera mucho ojo.

“Tengan cuidado. Siento que algo raro se está cocinan...

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