Capítulo 87

Ayer no logré convencer a Lucien de salir de su habitación—terminó obligándome a volver a dormir, para que descansara. Esta mañana, al ver que aún dormía profundamente, lo observé por unos minutos antes de intentar quitar con mucho cuidado su mano de mi cintura.

Estaba tan nerviosa que hasta sudaba...

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