Capítulo 89

Nos quedamos en la misma cama, sin hablar, enredados en el silencio, hasta que el cansancio me arrastró. Sin darme cuenta, ya estaba acurrucada en sus brazos. Tenía la cabeza descansando sobre su pecho, su corazón latiendo firme bajo mi oído.

Por primera vez me sentí realmente segura, protegida, y ...

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