Reunión

Nebraska estaba muy tranquila. Demasiado tranquila para la preocupación de Layan. No había tocado la comida que le habían llevado a su habitación y no había señales de fuga. El alfa tamborileaba con el dedo en la mesa mirando a su beta.

—¿Y?— preguntó a su beta, que estaba de pie al otro lado con l...

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