Salvado por un pelo

Layan corría como loco, dejando atrás a los dos lobos que cuidaban su retaguardia. Estaba siguiendo un rastro extraño cuando escuchó el aullido de su beta diciéndole que Nebraska, la única Nebraska que conocía, estaba con él, casi muriendo. Su corazón casi quería salirse de su pecho.

¿Cómo podía es...

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