Apostándolo todo

Hace años

Nicolás dejó a Alan y Noa en sus respectivas habitaciones después de pasar horas tratando de que se comportaran como cachorros decentes. Su padre había dado órdenes explícitas de que no quería a nadie dentro de la mansión esa noche y, al no poder sacarlos, los había confinado a su cuarto ...

Inicia sesión y continúa leyendo