Capítulo 110 110

—¿Podrías traerme una cerveza de paso?

Le sonrío con suficiencia.

—Sí, señor. ¿Desea algo más, señor? —pregunto con mi imitación más sensual de azafata.

Se queda quieto. Veo que se le abren un poco los ojos y se le curva la comisura de la boca.

—Varias cosas, pero… tendré que dejarlo para otra...

Inicia sesión y continúa leyendo