Capítulo 35 35

—No.

Me recuesto hacia atrás. Puede que no esté del todo recuperada ni sea capaz de enfrentarme a un tipo de su tamaño, pero ni el fuego del infierno va a mantenerme lejos de mi hija. ¿Qué le hace creer que él sí puede?

—¿No?

—No. Seguramente todavía eres contagiosa.

—Tú estás aquí.

—Y yo tampo...

Inicia sesión y continúa leyendo