Capítulo 11 LOS PROBLEMAS SIEMPRE VIENEN ACOMPAÑADOS.

Alondra ingresó a la cabaña se acostó en la cama y dejó que las lágrimas rodaran sin control se sentía la mujer más miserable del mundo, había sido una ilusa pensando que alguien podía amarla.

—¡Eres una imbécil Alondra! No entiendes que no naciste para que un hombre te amé, él único que te amó y lo...

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