Capítulo 30 EPÍLOGO. RINASCERE.

Alondra había leído la carta de Felipe, sintió una profunda tristeza en su corazón, cada letra a pesar de darle aliento fue como pequeñas espinas clavadas en su corazón, lo había juzgado mal o mejor dicho ambos se juzgaron mal, se habían hecho mucho daño, el amor e como una planta que hay que atende...

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