La gran noticia

RAYMOND

Entré a la casa con una canasta de comida.

¿Por qué tenía que encontrarme con mi hermano en el restaurante hoy, de todos los días? Mientras colocaba la canasta en la mesa del comedor, un suspiro salió de mi boca y caminé hacia la sala donde tomé asiento.

—¡María!

A todo pulmón, la llamé....

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