Capítulo 5 El chico de los ojos verdes Parte II

Jamás me imagine que todo esto se volviera un desastre. No obstante, debo destacar que Samantha y Luna son muy buenas personas.

Lo que no logro entender es porque están todas juntas si no se llevan bien.

—De verdad eres una odiosa —añade Luna con cólera hacia la chica—. Es solo agua no es para que hagas un mundo de histeria solo por eso.

La chica insoportable rueda los ojos y el ambiente está tan tenso que creo que las cosas se pueden salir de control.

Visualizo a mi amiga a la par de las chicas y camino hacia ella.

—Es mejor que nos vayamos —murmuró en su oreja y ella asiente.

Me siento terrible.

—Siento mucho todo esto de verdad no fue mi intención causar este problema —pido disculpas a pesar de que en el fondo me parece tonto que ella se pusiera así solo por un poco de agua.

¿Acaso no se baña?

Ridícula es lo que es.

—No, no te preocupes tú no causaste nada, el problema es ella —me dice Luna.

Vuelvo a la mesita donde deje la comida para tomar mi bolso y una vez ahí, me inclino para agarrarlo y lo coloco en mi espalda, me doy la vuelta y cuando doy dos pasos la insoportable me hace una zancadilla provocando que me tambalee y caiga a la piscina.

El miedo al instante me invade, al igual que la desesperación.

¿Por qué?

¡Sencillo! No sé nadar y poco a poco me voy quedando sin aire.

—¡Por favor ayúdenla, no sabe nadar! —escuchó gritar a Tess como loca.

¡NO!

Ya no puedo seguir resistiendo por más tiempo, por más que luchó chapaleando siento mis piernas pesadas y ya he tragado muchísima agua, tanto que no puedo respirar. Los segundos pasan y yo sigo aquí desesperada tratando de seguir viva, pero ya no puedo más.

Me da una opresión en la cabeza y mis sentidos se van apagando al punto de solo sumergirme en la oscuridad.

Lo último que escuchó es un chapuzón.


—Por favor despierta —oigo decir a alguien pero su voz es lejana.

Me siento aturdida, sin aire y la garganta me duele mucho al igual que la nariz.

Segundos después, escupo un poco de agua y aprovecho para respirar profundamente, abro mis ojos de golpe y lo primero que me encuentro son unos hermosos ojos verdes los cuales me miran con preocupación y antes de perderme por completo en su mirada la voz de mi amiga invade mis oídos.

—¡Amiga despertaste! ¿estás bien? —Tess se hinca a mi lado y yo le aseguro que me encuentro bien—. Si no fuera por este chico... yo... no... no sé que hubiera pasado —sisea mi amiga en un tono triste, sus ojos están acuosos.

Tess es un poco dramática y sentimental, pero tan linda ella, realmente está preocupada.

Al mover un poco mi cuerpo caigo en cuenta de que estoy acostada en los brazos del chico guapo.

¡Oh no!

¡Que vergüenza!

Un calor profundo se expande por mi cara y estoy segura de que estoy roja como un tomate.

—¿Estás mejor? —me pregunta, dejándome encantada con su voz ronca y sexi.

Mi corazón no tarda en latir desenfrenadamente.

—Si, ah-h...muchas gracias por... salvarme —agradezco torpemente a causa de la vergüenza.

Él solo me dedica una media sonrisa de medio lado y me coloca en el suelo de manera cuidadosa. Y es ahí donde me permito explorar su cuerpo con más detalle. Muchas gotas bajan con lentitud por sus pectorales bien desarrollados y se pierden en lo bajo de su pantaloneta dejándome completamente atontada.

Su cuerpo maldita sea es perfecto.

—¿Taimy qué haces en el suelo? —la presencia de Ander me desconcierta y sacudo mi cabeza—. ¿Qué te paso? —llega hasta mí, se pone de rodillas a mi lado y me examina con preocupación.

Lo miró confusa, ya que no entiendo que está haciendo aquí.

—¡¿Taimy?! —me sacude los hombros.

—Eh, si estoy bien tranquilo.

—¿Ander qué haces aquí? —le pregunta Tess con el ceño fruncido.

—La fastidiosa me mando a buscarlas, porque ustedes se tardaron mucho —expresa—. ¿Qué diablos pasó?

—Casi... me ahogo —digo en un tono suave, tanto que casi ni me sale la voz.

—¿QUÉ? —grita sobresaltado—. ¿Comó pasó eso?

—Ander no creo que...

—¡Okey! luego me cuentas —alza sus manos en rendición—. Ven te ayudo a levantarte.

Mi amigo trata de alzarme, acción que se ve interrumpida cuando el chico de los ojos verdes aparece a mi otro lado para ayudarme. Ander lo mira de mala manera y al final entre los dos me ayudan a ponerme en pie.

Mi amigo no le quita los ojos de encima y en su rostro se ve claramente la molestia hacia el chico.

Me da la impresión de que lo conoce, ¿será eso posible?

—¡Nos vamos! —Ander me jala del brazo de forma brusca y eso me sorprende. Su agarre es tan fuerte que ni siquiera puedo soltarme.

—Ander está no es la manera de... —le dice mi amiga ante su actitud pero él la corta.

—¡Vamos Tess!

Giró mi cabeza hacia atrás y le doy un vistazo al chico de los ojos verdes y este inmediatamente clava su mirada en mí. Tiene un vaso en la mano, lo agita despacio y acto seguido lo lleva a su boca sin dejar de mirarme. Sus otros dos amigos están a su lado y contemplan la escena con gran atención.

Luna, Samantha y las otras chicas insoportables parecen algo tensas con la presencia de Ander. Es como si no les agradara en lo más mínimo.

De manera rápida me despido de las únicas chicas que fueron amables conmigo y Tess. Y mi mejor amiga a como puede recoge mi mochila la cual está estilando al igual que mi gorra «todo por culpa de la insoportable esa»

Ander toma el brazo de Tess y al igual que a mí la jalonea y camina con una rapidez increíble hasta sacarnos de la mansión.

Su maldito comportamiento no me está gustando nada.

Nos despedimos del portero mientras nos subimos en nuestras bicicletas y después de salir completamente de la Residencia Hamilton Crue nos dirigimos a Food Lover's.

Ya puedo imaginarme la regañada que nos espera.

No puedo dejar de pensar en todo lo que ha pasado y a causa de eso no he dejado de sentirme bastante apenada. Lo sucedido si fue un accidente, de verdad no era mi intención derramarle el vaso de agua a propósito, pero si debo admitir que en el fondo lo disfruté.

Además, no era para que hiciera tanto drama y gritara como loca solo por eso, es algo demasiado tonto. Eso solo demuestra que es una chica insoportable y caprichosa que se cree mejor que todo el mundo y fijo esta acostumbrada a que le cumplan cada deseo que se le ocurra.

En fin... espero no volverla a ver nunca más en mi vida.

Lo único bueno de toda esa espantosa tragedia, fue ese hermoso chico que no me puedo sacar de la cabeza. Es algo tan extraño que lo tenga presente en cada pensamiento, y a pesar de no saber su nombre para mí es el «chico de los ojos verdes»

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