Capítulo 40 El quiebre

La puerta se abrió de golpe.

No fue un sonido normal. Fue violento. Seco.

No fue solo madera contra piedra. Fue impacto. Fue ruptura. Como si algo invisible hubiera sido empujado más allá de lo necesario, como si la puerta no fuera suficiente para contener lo que venía detrás. El eco no se disipó ...

Inicia sesión y continúa leyendo