Capítulo 37 Perdiendo el control

Mateo abrió lentamente los ojos. Durante unos segundos no pudo distinguir absolutamente nada.

Todo estaba oscuro.

Intentó moverse, pero un fuerte dolor recorrió su espalda.

—Mierda...

Respiró con dificultad y llevó una mano hacia su cabeza.

Entonces recordó lo ocurrido, la casa, el grito de...

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