Capítulo 48 Límites

Mateo dio un paso hacia ella. Había odio en su mirada, quizá también decepción.

Sin dudarlo un segundo, sus manos se cerraron alrededor del cuello de Camila, apretando con fuerza hasta dejarla casi sin respiración.

—Padre...

Camila apenas logró pronunciar la palabra. Levantó las manos como pudo e...

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