Capítulo 54 Quiero que sea perfecto

Mateo sostuvo la mirada de José durante unos segundos.

—No quiero volver a verte aquí —dijo con voz firme—. Lárgate.

José asintió rápidamente.

—Sí, señor.

Subió al automóvil completamente asustado, encendió el motor y se marchó sin atreverse a mirar atrás.

Mateo esperó hasta verlo desaparecer a...

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