Capítulo 80 Yo me encargo

Él se quedó inmóvil. Por primera vez desde que había entrado en aquella habitación, pareció no encontrar una respuesta inmediata.

Gabriela continuó, sosteniéndole la mirada.

—Durante años confundí la compasión con el cariño. Quise creer que detrás de tu amargura había un hombre herido que todavía ...

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